Hombrecito

Reflexión al hilo de las últimas elecciones, traspasos de poder y 15-M

Escrito por hombrecito 29-06-2011 en General. Comentarios (0)

 

 

             

                                               I

 

            Hemos dividido en dos bandos al país, a la familia, al grupo de amigos.

 

             A uno (en el que, por supuesto, nos incluimos) lo hemos llamado “LUZ”. Al otro, “OSCURIDAD”.

 

            Hemos buceado en archivos, bibliotecas, Internet…hasta dar con aquellas pruebas que legitimen nuestro posicionamiento. Las hemos encontrado fácilmente: los hombres sabios nos apoyan con argumentos, cifras, estadísticas…irrefutables.

 

            Un bando nos dice: “Aunque  tenemos la solución a los problemas de España, el lastre de los que dejan el poder pesa demasiado. Poco podéis esperar. Aun así, trabajaremos con sudor y esfuerzo para salvar esta situación. Tenednos fe”.

 

            El otro replica: “Nuestra visión es la correcta, pero no pudimos hacer más… El lastre (envidia, rencor, deslealtad) de los que querían el poder y no admiten más visión que la suya, impidió que el país progresara como debía”.

 

Esta semilla dual, cainita, es lanzada al aire en nuestras casas y penetra con facilidad en el pecho de nuestros hijos.

 

            Bien abonada y regada (medios de comunicación sesgados, datos manipulados por los falsos gurús de la economía y la política que viven de nuestros miedos) la semilla crece y va destruyendo toda lucidez. La parte que se cree luminosa  necesita devorar a la parte oscura. Y esta crece cada vez más y más distorsionada.

 

            La luz y la oscuridad, contrarias, enfrentadas, enemigas…son, sin embargo, intercambiables. Una vive de la otra. Dos caras de una misma moneda.

 

 

                                   II

 

            Llamadme iluso, pero necesito imaginar un país (la familia, el grupo de amigos…) no fracturado. Un país donde las diferencias nos enriquezcan, nos unan. Sueño, en medio de la crispación, un país donde “entendernos sin destrozarnos, donde sentarnos y conversar”.           

 

            Si ese país es posible, serán los jóvenes los que lo construyan, los que quizá hayan empezado ya a construirlo. Quizá sea a ellos a quienes haya que escuchar ahora. Su voz, en estas últimas semanas, está sonando fresca, honesta, múltiple y tolerante. Un ejemplo:

 

En la plaza de la revolución mucha gente se acerca simplemente para charlar; unos apoyan las propuestas, otros aportan nuevas ideas y otros nos muestran su oposición al movimiento; nadie levanta la voz, toda nuestra idea es hablar, hablar mucho y sobre todo hablar con todo el que esté dispuesto a escuchar, sea cual sea su punto de vista.

 

…en la plaza de la revolución la gente se mira a la cara, se desarrollan relaciones horizontales donde por supuesto existen sexos, edades, clases sociales o ideologías pero donde éstas categorías se convierten en los puntos sobre los que construir nuestra unión.

 

Estos días hemos conseguido que se plante una semilla que ahora debe comenzar a romper con fuerza; unos nos encargaremos de regarla y otros de proporcionarle sol y calor para que algún día, esa pequeña semilla sea tan fuerte como un roble...

                                     

                                               Frutos Soriano (el texto en cursiva pertenece a María García Prieto)

                                                                                  

 

                                  

 

           

                       

 

 

 

           

           

 

 

                                                          

15-M

Escrito por hombrecito 28-06-2011 en General. Comentarios (0)

 

 

Surgen muchas críticas al 15-M. Vienen, sobre todo, de aquellos que no han acudido a las manifestaciones, que no han pasado una noche con ellos ni los han escuchado en sus asambleas. Suelen venir de los que opinan basándose en lo que les dice la televisión, o el periódico que compran (siempre el mismo). Eso sí, sus opiniones suenan irrefutables, bien fundadas, dichas con una seguridad que para nosotros quisiéramos.En realidad no los han visto, no los conocen. No se han impregnado de su energía (que es variopinta, unificada, pasional y racional, lo que es propio, en fin, de una juventud viva). Ellos son el cambio, aunque el viejo orden (que mora en todos nosotros, alimentándose de nuestro miedo) esté al acecho. Nadie puede pararlos. En realidad, el 15-M somos todos, es la fuerza de la inevitable mutación, de la ira sagrada, del amor, de la visión profética...¡Ojo!, no nos equivoquemos, no son excluyentes: buscan la comunidad no fracturada, la unidad en la diferencia. No nos fijemos, únicamente, en los brotes violentos, en la pasión incontrolada que les quita por momentos la razón. Fijémonos en lo que late por debajo. De ellos, de nosotros.